1. Captura la comida
Empieza con una foto del plato cuando puedas. La luz natural ayuda, y el plato entero en el encuadre es mejor que un recorte de un bocado. ¿Sin foto? Escribe una descripción breve — por ejemplo “bowl de pollo con arroz y aguacate” o “latte y cruasán”. También puedes saltarte la estimación e introducir las calorías a mano si ya conoces el número.
2. Chompino estima
La IA mira la foto o el texto y devuelve una cifra aproximada de calorías en segundos. Adivina a partir de pistas visuales y lingüísticas, no pesa ingredientes. Por eso lo llamamos un olfateo, no un resultado de laboratorio. El objetivo es un punto de partida útil para registrar — y ajustar si algo no encaja.
3. Confirma, ajusta, guarda
Antes de que la comida entre en tu día, confirmas la estimación. Suma o resta calorías si la salsa era más densa de lo que parecía, o si la porción era mayor. Una vez guardado, los favoritos te ayudan a volver a registrar comidas habituales sin empezar de cero.
Para quién es este flujo
Chompino es para quienes quieren conciencia sin deberes de hoja de cálculo. Si necesitas precisión clínica, un dietista y los ingredientes pesados siguen ganando. Si quieres un hábito divertido que te mantenga en movimiento, el registro por foto es el punto. Lee más sobre precisión de la estimación y el conjunto completo de funciones.